Juegos de Invierno 2022: yo no los quiero
Para los que no sepan a qué me refiero: tras varios intentos fallidos para que Jaca, pueblo -ciudad para los estándares aragoneses- sito a los pies de los Pirineos en la provincia de Huesca, sea sede de unos Juegos Olímpicos de Invierno, se presenta en su lugar a Zaragoza. Con eso de que es una ciudad un poco más grande, igual va y cuela.
Pero ahora vengo yo, con ganas de recibir veinte comentarios poniéndome a parir, y digo: no quiero Juegos de Invierno, Verano o Primavera. Tampoco quiero Capitalidades Culturales Europeas, ni Expos Universales, Internacionales ni Florales, al menos en 20 años en todo el territorio nacional -se entiende España-.
¿Razones? Pensé en deleitaros con un tochopost de esos que no me leo ni yo razonando calmadamente y con datos sobre la no idoneidad de estas tonterías internacionales. Pero voy a resumirlo así en breve e impetuoso, así tendrás más tiempo de bajarte al bar y tomarte una de gambas a mi salud.
Lo primero es que estas tonterías son una soberbia ruina para la ciudad que las perpetra. Se construyen infraestructuras superfluas e inútiles cuya factura va a parar a tu bolsillo, ¿o te crees que el dinero público no es de nadie? “Hombre, no, que con laespó se pusieron en Zaragoza muchas cosas que nos hacían falta”, ¿y no las podían haber puesto sin Expo? ¿Para que nos pongan una ciudad en condiciones hace falta hacer el paripé de esta manera? Que me digan donde pido la nacionalidad groenlandesa, por favor.
Otra es que eso de que supone una forma de dar a conocer internacionalmente la ciudad. ¿Para qué? “Hombre, pues p’al turismo”. Mal vamos si creemos que España va a vivir otros cincuenta años más del turismo. Por cierto, que siendo esto de la proyección internacional medianamente válido para unos Juegos Olímpicos, para la Expo es la mayor mentira jamás contada. He estado en el extranjero antes y después de la Expo unas cuantas veces, y absolutamente ningún extranjero (y algún nacional) que me haya encontrado sabía que hubo una Expo en Zaragoza en… ¿dos mil ocho?
¿Y por qué los mandamases se lanzan como locos a la caza de estos eventos culturales? Por su propia ambición, generalmente, o falta de miras las menos. Caso ejemplar: el Gallardón. El cacique madrileño lleva ya dos intentos fallidos para organizar unos Juegos en Madrid, y que nadie dude que va a ir a por un tercero si nadie le para. Saurón (sí, con acento para que se entienda mejor la analogía) está convencido de que si consigue los anillos olímpicos, podrá conquistar desde su torre en Mordor el resto de la Tierra Media.
Entiendo que, en ocasiones, este tipo de eventos tienen un papel propagandístico muy importante y beneficioso para el que lo organiza. Por ejemplo, la Expo de Sevilla y los Juegos de Barcelona sirvieron para decir: “Eh Mundo, ya no somos una dictadura cutre y pobre, ahora somos una democracia cutre y no tan pobre”. Para Pekín (no escribiré Beijing ni aunque me paguen) parecido -de dictadura pobre a dictadura rica- y así. Pero creo que ahora no viene a cuento darnos más autobombo a costa de gastarnos una pasta que, aun habiéndola, no saldría a cuenta gastar.
En definitiva, que se guarden todos esos eventos chorras y se dediquen a bajarnos los impuestos, tener calles y parques limpios y seguros, escuelas que enseñen algo y carreteras mejores que nosotros ya sabemos buscarnos las castañas y pasar la tarde.