Sábado por la tarde, mis padres y hermana se han ido de viaje de vacaciones dejándome al cuidado de la casa y de Cari y Dee-Dee (sí, lo sé, vaya nombres para dos perros). Todo apunta a una tarde de sofá, pizza del microondas y alguna película por la noche. ¡Ja! Recibo una llamada de mi tía Esther, que me invita a recogerme con mi tío Juan en casa para “una sopresa”. Me apunto sin tener ni idea de qué va el tema. Cuando el coche se va acercando hacia la carretera del aeropuerto me voy haciendo una idea del tema: un paseo en avioneta por Zaragoza. Ahí es nada.
La historia es que una empresa llamada Aeronia con sede en el Aeropuerto de Zaragoza, además de ofertar servicios de aerotaxi o fotografía aérea, ofrece un “Baustismo aéreo” que consiste en dar unas cuantas vueltas por el espacio aéreo de Zaragoza (algo que no se puede hacer en ciudades como Madrid o Barcelona) en una avioneta de cuatriplaza. El piloto que nos llevó fue Carlos Pauner, un famoso alpinista aragonés que colecciona ochomiles como si fueran cromos.
La experiencia es indescriptible: sobrevolar en un “pájaro” tan pequeño respecto a los aviones comerciales y sentir sus movimientos, sus giros y las vistas que ofrece es simplemente maravilloso. Se lo recomiendo a cualquiera que no sufra de vértigo o mareos. Como esto es mejor verlo que explicarlo, ahí van algunas fotos del día:
Juan y yo miramos como Carlos pone el pájaro a punto
El Pilar desde lo alto
El Río Ebro a su paso por la ciudad
La Romareda y el Hospital Miguel Servet
Yo pilotando la nave (ya me gustaría)
Esther, Carlos Pauner y Juan posan frente a la avioneta
Related posts:









Houstonnnnn!!! Tenemos un problemaaaa!!!! Jajjaja!!! Joé!! Qué envidia chico…