saulvargas.esEl blog de Saúl Vargas

0 Viaje a Castilla 2009 (3/4)

Saúl to General  

Tercera entrega de esta aventura mesetaria en la que nos hemos trasladado ya a nuestro último destino: Burgos. Tras salir bien por la mañana desde la estación de autobuses de Salamanca (más les vale darle una mano de pintura y algo más) tomamos un autobús de Alsa a nuestro destino. Tras un breve paseo hasta el Hotel Velada Burgos, cerca de la Catedral y con una habitación en dos plantas (cansa un poquito subir las escaleras para ir a dormir, pero bueno) y descansar un poco, dimos el casi ya típico paseo de reconocimiento y búsqueda de un lugar de papeo.

Esta vez tocó el Restaurante El Espolón, con unas mesas al aire libre, menú 15€ por persona con melón con jamón y churrasco para Héctor y morcilla con piminetos y otro churrasco para mí. Normalito y por el precio me pareció bien. Después de la siesta de rigor (la verdad es que los dos primeros días fueron una matada y lo estamos pagando ahora) toca la maravilla de esta ciudad, su catedral. Como veréis cuando ponga las fotos, tengo fotos del exterior pero ninguna del interior. La razón es que, aunque dejaban hacer fotos sin flash, el interior de esta catedral no se puede percibir en todo su esplendor ni con flash, ni cámara ni leches. ¡Qué vidrieras, qué retablos, qué columnas, qué todo! Sin duda lo que más me ha gustado de todo el viaje que llevamos.

Completamos el viaje con un recorrido general por alrededores del centro de la ciudad y el castillo de Burgos. Mira que estaba alto el condenado y lo poco que queda de él, con razón no lo veía yo cuando tenía que pasar por el centro para ir a Hinojal. Ya por la noche buscamos un restaurante italiano donde tomar algo de pasta o una pizza. Buscando por internet encontramos el Villa Trajano, que aparentaba buen servicio a precio competitivo. Yo me encargué en un principio de ver dónde estaba y cómo llegábamos desde el hotel al restaurante, pero confié emasiado en mi sentido de la orientación y acabé primero olvidando cómo se llegaba a la calle y segundo dónde estaba siquiera. Nada, disculpa ante Héctor y vuelta al hotel a ver cómo diantres cenaríamos una pizza hoy. Resuelto el tema llegamos a este restaurante. Dos pizzas (la mía “Minerva” y la de Héctor “Marinera”) con una masa que dejaba un poco que desear y un queso con un margen de mejora. Comestible pero como digo nada del otro mundo. Precio entre los dos, 37 €.

Mañana permaneceremos por la mañana en Burgos y ya a las tres nos iremos cada uno en tren hasta nuestra casa. Como siempre os contaré brevemente nuestras hazañas.

Un saludo

Related posts:

  1. Viaje a Castilla 2009 (1/4)
  2. Viaje a Castilla 2009 (2/4)

Deja un comentario