
Por fin. Tras 41 partidos en el infierno el REAL Zaragoza (señores de Madrid, este club no se llama Zaragoza, sino Real Zaragoza; señores de Barcelona, este club no se llama Saragossa), vuelve a la Liga. Toca ahora disfrutar el dulce momento, y preparar el reto que se nos viene encima.
Como estoy en Madrid la mayor parte del tiempo, no han sido muchos los partidos que he podido ver del Real Zaragoza. Pude ver el arranque de temporada, es decir, la mierda, y me he perdido casi todos los encuentros de la recta final, es decir, lo aprovechable y emocionante. En este blog he comentado de vez en cuando temas de actualidad del Real Zaragoza. En estos comentarios he hecho críticas generalmente negativas hacia ciertos jugadores, el entrenador y la dirección del club. Vamos, que no he dejado títere con cabeza. Visto en perspectiva y a merced del resultado obtenido, la lectura de las anteriores entradas que he dedicado a poner a caer de un burro a alguno parecen exageraciones fuera de la realidad. Y toca rectificar.
Sobre la entrada titulada “Arizmendi“, casi toda la afición y medios coinciden que ha ido de menos a más, de malo solemne a pieza clave en el ascenso. De no dar pie con bola durante buena parte de la jornada ha terminado a un nivel muy bueno. Sigue sin ser un goleador pero sus asistencias (recordemos la asistencia a Ewerthon frente al Salamanca el otro día) han sido fundamentales.
Cuando me dio por comentar el “Cierre del mercado de inivierno” tampoco fui demasiado benevolente ni tuve una gran capacidad de predecir lo que acabaría pasando. Sí que acerte en unirme a aquellos que avisaban que con la venta de Oliveira el club tendría problemas si alguno de sus delanteros se lesionaba: Braulio lleva ya unos meses en la enfermería y Ewerthon está con tiritas, pero marcando goles. Han tenido que ser hombres como el propio Arizmendi, Caffa o Songo’o los que asumieran el papel ofensivo en momentos puntuales. Hay que planificar mejor para el año que viene.
Me dicen por entonces que Ponzio sería el revulsivo que el equipo necesitaba y no me lo creo. Por lo visto su estilo de juego (muchísimo trabajo, destrucción del juego del rival y pequeñas aportaciones a la organización del juego) se ha ajustado a la categoría de plata del fútbol nacional. A ver qué tal el año que viene.
Marcelino no se fue, pese a que en algunos momentos su proyecto parecía no tener rumbo y no sus peticiones eran desatendidas por la dirección del equipo. Al final, demasiado al final, ha encontrado cómo montar un equipo con las piezas que tenía y le iban quedando. Ha tirado de la cantera en momentos puntuales y le ha salido la jugada muy bien. Chavales como Goni (ahora con una lesión importante, pero todo un gladiador maño) y Ander Herrera (ojo señores periodistas de Madrid, este puede dar que hablar) han sido sin duda las mayores alegrías en el terreno de los nuevos fichajes.
Queda mucho Real Zaragoza por delante. Y yo, esté a trescientos o a tres mil kilómetros de Zaragoza, estaré apoyando a mi club del alma incondicionalmente.
¡OLÉ MAÑOS OLÉ!
¡AÚPA ZARAGOZA!
¡VIVA ZARAGOZA!
¡VIVA ARAGÓN!
¡VIVA ESPAÑA!
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Olé, a ver si en Pilares estás igual de emocionado y te vienes de conciertillos a pegar esos gritos por ahí!
Te veo un día de estos.
Jejeje. Todo se andará a su debido tiempo. En poco más de una semana seré libre, ya te llamaré.
Enhorabuena otra vez maño/s!!!! Al año que viene nos vemos en primera!!!